martes, 25 de octubre de 2011

Odio dormirme con el pelo mojado, es como si un loco me fregase las orejas.

jueves, 20 de octubre de 2011

La niebla de los días

I see no reason for recording the obvious - EDWARD WESTON

 
Dios, cómo odiaba la nieve. Cada mañana, al salir de casa, nieve. Allí no se cerraban los colegios, no había niños helándose los huesos en las laderas de los montes. Solo había nieve, y había que quitarla a paladas de la puerta. Había que montar las cadenas, había que ponerse la camisa y el forro y el abrigo de piel sintética y los guantes casi de obra. Había que abrigar, al salir, la casa y la conciencia.

Y esto en un día normal. Imagínate en los días malos.

lunes, 17 de octubre de 2011

Tubea

Mi abuela no comía nunca. Yo me pasaba horas mirándola y esperando un desliz, una prueba, un gesto en dirección a las galletas. Le ponía trampas en las esquinas de la casa. Untaba las paredes con Nocilla, a ver si. Pero nunca la vi comer.

Cocinaba cándidas fabadas todos los domingos y nunca sabré cómo conocía el punto exacto de la sal. 

Hasta que un día le mordí el silencio en la cocina, ¿Abuela, por qué no comes nunca?
Verás, princesa mía,
no es que no coma, es que los viejos vivimos de recuerdos.

jueves, 13 de octubre de 2011

Los caballos, la noche y el desierto me conocen.
Al-mutanabbi ("el que se las da de profeta")

Solo porque apareció entre las dunas
como un profeta
                      barbudo, incombustible,
dijeron de él.

Y sin embargo, todos conocemos
la certeza ironía de los nombres.