jueves, 18 de agosto de 2011

Abundancia de cadáveres



 Un poncho. Bajo éste un hombre y bajo el hombre un caballo.


Señores escondan a sus mujeres y a sus cabras. Miren con ojos desiertos al través de los cristales y pregúntense qué han hecho ustedes para merecer esto. Que los Rojo y los Buxter. Cuántas cajas van a ser, pregunta el enterrador. No sé, quince o quizá más, responde el hombre, hay negocio. El enterrador gris se sonríe y continúa con su labor de alas negras.

Miren a la calle que se dobla. Escupan al suelo y acuérdense del día en que su madre.


Porque, bueno, tú y yo sabemos, Silvanito, que Clint Eastwood es la muerte.

sábado, 13 de agosto de 2011

Juan Maravilla

Cincuenta y dos amantes que se resbalan (se deslizan) por sus manos. Cincuenta y dos aún que hacen la Física imposible y retuercen las narices de Max Planck. Cincuenta y dos mentiras que vuelan que hablan evaporan que rompen desentierran que       siempre que. Cincuenta y dos o alguna más, eso es cuestión del táhur y su rutina. Cincuentaydós ciudades en el aire.  Regresión cincuenta y dos. Cincuenta y dos  y corte, salto, enfile, cuenta falsa.

Otra vez cincuenta y dos    y     t o d o s   niños.